Herrera Barnuevo, Sebastián de Madrid, 1619 – Madrid, 1671 Pintor, escultor y arquitecto español. Hijo del escultor Antonio Herrera, recibió su primera educación en el taller de su padre. En 1638, tras la llegada del granadino Alonso Cano a Madrid, entró en su estudio y se convirtió en su principal ayudante. Gracias a su maestro, con quien mantuvo una estrecha relación de amistad, cultivó las tres artes. En 1645 colaboró con él en la ejecución de los retablos de la iglesia madrileña de Getafe, con una Adoración de los pastores (in situ). En 1649 recibió su primer encargo real importante: las arquitecturas efímeras levantadas en Madrid con motivo de la entrada de doña Mariana de Austria, cuarta esposa de Felipe IV, lo que le permitió obtener el título de ayuda de cámara.

Nuestra Señora del Monte Carmelo. La Virgen del Carmen.

“La Persona del Padre me llegaba a Sí y decía: «Yo te di a mi Hijo y al Espíritu Santo y a esta Virgen; ¿qué me puedes dar tú a Mí?” (Santa Teresa de Jesús Cuenta de Conciencia 22 )

“Me pareció que me vestían un manto de mucha blancura y claridad, y al principio no veía quién me lo vestía; después vi a nuestra Señora hacia el lado derecho, y a mi padre san José al izquierdo, que eran los dos que me vestían aquel manto. Cuando me acabaron de vestir el manto, estaba yo con grandísimo deleite y gloria, y nuestra Señora me asió las manos y me dijo que le agradaba mucho que glorificara a san José; que creyera que el monasterio que intentaba construir se haría, y que en él se serviría mucho al Señor y a ellos dos; que  no temiera que se fallara en esto jamás que, aunque la obediencia no se prometía a mi gusto, su Hijo estaría con nosotras, como nos había prometido y que, como señal de que esto sería verdad, me daba aquella joya… Era grandísima la hermosura de nuestra Señora, aunque no me pareció ninguna imagen determinada, sino con toda la belleza acumulada en el rostro, vestida de blanco con mucho resplandor, no deslumbrante, sino suave…Nuestra Señora me pareció muy joven. Estuvieron conmigo un poco y yo, con grandísima gloria y felicidad, como nunca había gozado tanta. Y nunca quisiera perder tanto gozo. Me pareció que los veía subir al cielo con gran multitud de ángeles” ( Santa Teresa de Jesús, Vida 33, 14-15 ) .

 

“Vi a Cristo, que con gran amor me recibía y me ceñía una corona y me agradecía lo que había hecho por su Madre” ( Vida 36,24) 

Camarón Bonanat, José Segorbe, Castellón, 1731 – Valencia, 1803 De familia de artistas de origen aragonés, hijo del escultor barroco Nicolás Camarón, se educó con su padre y en Valencia, obteniendo cierto éxito y llegando a ser Académico de Mérito de la de San Fernando en 1762, y de la de San Carlos de Valencia, desde su fundación en 1768, logreando la Dirección General en 1796, tras ser Director de Pintura en 1790. Realizó abundante pintura religiosa y también, al decir de Orellana, ‘Pinturas festivas, damiselas, máscaras y figuras de gracejo, donaire y donosa composición’, que a veces han sido confundidas con las de Paret. Como dibujante ha dejado obra abundante, tanto preparatoria para composiciones pintadas, como para grabados, arte que él mismo cultivó a veces (Pérez Sánchez, A. E.: 1977, p. 14). Adela Espinós (José Camarón Bonanat 1731-1803, Castellón, Generalitat valenciana, 2005) corrige el nombre con el que figuraba hasta ese momento: José Camarón y Boronat.