24 03 03, Albacete, Hnas Mª Yuly y Ana Belén, Curso Ruaj, 2

Queridas hermanas:
Somos María Yuly y Ana Belén. Acabamos de llegar de un viaje de formación en Ávila, y nos gustaría compartir la experiencia vivida.
Este encuentro era la cuarta sesión de un curso de formación que iniciamos el año pasado con el equipo Ruaj, y la segunda vez que se realizó de manera presencial.
Tuvimos una gran novedad: se unieron a nosotras un par de hermanas clarisas y seis hermanas benedictinas de diferentes monasterios del norte de España.
Lamentablemente, la coordinadora de formación, la hermana María Elena de Donamaría, no pudo asistir por circunstancias difíciles de su comunidad y tuvo que suplirla la hermana Patricia, presidente de la federación de Navarra, que puso su mejor esfuerzo para animar este encuentro «intermonástico».
La mayor parte de las participantes fueron llegando a lo largo de la tarde del domingo 25 al CITeS y coincidimos para la cena. Las benedictinas y clarisas se sumaron a nosotras a la mañana posterior.
La jornada se distribuyó de la siguiente manera: misa con laudes y desayuno. A partir de las 10 de la mañana nos reunimos en un aula de la planta 0 para recibir las clases impartidas por la Carmelita Vedruna Covadonga. Hasta la hora de la comida, teníamos dos sesiones de trabajo divididas por un pequeño receso.
Después del descanso de mediodía, retomamos las clases hasta las 19:30.
Terminamos el día con el rezo de vísperas y cena compartida.
El martes por la noche tuvimos una recreación en común en la que contamos anécdotas y chistes que nos ayudaron a romper el hielo y estrechar lazos.
En este encuentro de tres días, reanudamos todo el trabajo de introspección y conocimiento sobre nuestras emociones y la manera en la que afectan a nuestro cuerpo y a nuestras acciones y relaciones, y trabajamos para enfocarlas y vivir nuestra vocación con fe y salud. La dinámica nos pareció muy útil para vivirla a nivel personal y comunitario.
En el tiempo libre disfrutamos del paisaje abulense y visitamos los sitios Teresianos a pesar de las inclemencias del clima. Fue enriquecedora la compañía de otras hermanas de distintas órdenes y comprobar todo lo que tenemos en común, y cómo desde los distintos carismas caminamos juntas para buscar el rostro de Dios.
Estamos muy animadas y a la expectativa del próximo curso que tendrá lugar a mediados de abril.
Desde Albacete un fuerte abrazo, vuestras hermanas.