25 10 14 Albacete, Hna. Ana Belén, Experiencia del curso interfederal

Queridas hermanas:

Soy Ana Belén de Albacete y me gustaría compartir con todas vosotras la experiencia que he tenido en el curso presencial a nivel interfederal que tuvo lugar el pasado mes de septiembre en la casa de espiritualidad de nuestros hermanos carmelitas descalzos en Úbeda. El curso llevaba por título “seguidoras y discípulas de Jesús al estilo de Teresa hoy”. La experiencia ha sido muy enriquecedora.

En cuanto al contenido de los temas tratados destacaría los siguientes aspectos:

  1. Me ha servido para ser más consciente de la riqueza que encierra el carisma teresiano y así poder encarnarlo en mi historia de salvación, contando siempre con la gracia providente de Dios que interviene de forma misteriosa en nuestras vidas.
  2. Dejar de andar por casas ajenas; habitar la propia casa aunque al principio nos encontremos con nuestra propia realidad y no nos guste por el desorden que llevamos dentro. Sabemos que merece la pena luchar poniendo nuestra confianza sólo en Dios, sabiendo que por nuestras solas fuerzas no podremos (humildad) y así disponiéndonos y determinándonos a entrar en nuestra casa recuperaremos el equilibrio interior. Dios no sólo nos capacita para comunicarnos sino para contenerlo.
  3. Oración y vida han de andar juntas; la oración si es verdadera ha de transformar nuestras vidas y conformarla con la vida de Cristo (gestos, palabras, actitudes, obras, pensamientos, deseos, gustos, intereses). Al mismo tiempo nos impulsa a “salir a aprovechar a los otros”, hay un efecto expansivo e inclusivo, hacia fuera y para todos.
  4. Aprender a amar requiere un proceso de maduración en el plano de la afectividad, “ordenar en mí la caridad”, transcender los gustos e intereses traducido en el olvido de uno mismo para CONTENTER A DIOS EN TODO SIN RESERVAS DE NINGÚN TIPO.
  5. Tener presente que nuestras comunidades son elegidas por EL SEÑOR, que Él mora en medio de nosotras y nos sustenta. Descubrir cuál es la misión específica que tengo dentro de la comunidad y personalizar así mi respuesta a la llamada que el Señor me hace personalmente.
  6. Nunca prescindir de la Humanidad de Jesucristo, pues nuestro Dios es un Dios encarnado que se hace como uno de nosotros y su deleite es “estar entre los hombres”.

En cuanto a la metodología: La exposición de los contenidos han sido muy claros con ejemplos muy prácticos y se ha trabajo a nivel personal, en grupos pequeños y con toda la clase. También hubo tiempo para preguntas, dudas y aclaraciones. Esta manera de enseñar ha favorecido mi aprendizaje y me ha aportado herramientas para seguir trabajando sobre ello en el día a día a nivel personal con proyección comunitaria.

En cuanto a la organización:

  • Me ha parecido muy buena idea el impartir el curso en la casa de espiritualidad de nuestros hermanos carmelitas que en todo momento han estado atentos, cercanos y disponibles a lo que pudiéramos necesitar.
  • Disponer de una habitación para uso individual.
  • Visitas programadas a nuestras hermanas de Úbeda y Linares que nos acogieron con los brazos abiertos.

En cuanto a la convivencia con las hermanas asistentes al curso, fue muy alegre, agradable, pudimos compartir nuestros deseos, dificultades, problemas, miedos, inquietudes y ¡cómo no! cantos, bailes, juegos, chistes…

Finalmente agradecer a las hermanas que organizaron el curso, su esfuerzo, trabajo y tiempo.

Un abrazo fuerte para todas desde Albacete,

Ana Belén del Espíritu Santo