
Queridas hermanas:
Soy Ana Belén de Albacete y me gustaría compartir con todas vosotras la experiencia que he tenido en el curso presencial a nivel interfederal que tuvo lugar el pasado mes de septiembre en la casa de espiritualidad de nuestros hermanos carmelitas descalzos en Úbeda. El curso llevaba por título “seguidoras y discípulas de Jesús al estilo de Teresa hoy”. La experiencia ha sido muy enriquecedora.
En cuanto al contenido de los temas tratados destacaría los siguientes aspectos:
- Me ha servido para ser más consciente de la riqueza que encierra el carisma teresiano y así poder encarnarlo en mi historia de salvación, contando siempre con la gracia providente de Dios que interviene de forma misteriosa en nuestras vidas.
- Dejar de andar por casas ajenas; habitar la propia casa aunque al principio nos encontremos con nuestra propia realidad y no nos guste por el desorden que llevamos dentro. Sabemos que merece la pena luchar poniendo nuestra confianza sólo en Dios, sabiendo que por nuestras solas fuerzas no podremos (humildad) y así disponiéndonos y determinándonos a entrar en nuestra casa recuperaremos el equilibrio interior. Dios no sólo nos capacita para comunicarnos sino para contenerlo.
- Oración y vida han de andar juntas; la oración si es verdadera ha de transformar nuestras vidas y conformarla con la vida de Cristo (gestos, palabras, actitudes, obras, pensamientos, deseos, gustos, intereses). Al mismo tiempo nos impulsa a “salir a aprovechar a los otros”, hay un efecto expansivo e inclusivo, hacia fuera y para todos.
- Aprender a amar requiere un proceso de maduración en el plano de la afectividad, “ordenar en mí la caridad”, transcender los gustos e intereses traducido en el olvido de uno mismo para CONTENTER A DIOS EN TODO SIN RESERVAS DE NINGÚN TIPO.
- Tener presente que nuestras comunidades son elegidas por EL SEÑOR, que Él mora en medio de nosotras y nos sustenta. Descubrir cuál es la misión específica que tengo dentro de la comunidad y personalizar así mi respuesta a la llamada que el Señor me hace personalmente.
- Nunca prescindir de la Humanidad de Jesucristo, pues nuestro Dios es un Dios encarnado que se hace como uno de nosotros y su deleite es “estar entre los hombres”.
En cuanto a la metodología: La exposición de los contenidos han sido muy claros con ejemplos muy prácticos y se ha trabajo a nivel personal, en grupos pequeños y con toda la clase. También hubo tiempo para preguntas, dudas y aclaraciones. Esta manera de enseñar ha favorecido mi aprendizaje y me ha aportado herramientas para seguir trabajando sobre ello en el día a día a nivel personal con proyección comunitaria.
En cuanto a la organización:
- Me ha parecido muy buena idea el impartir el curso en la casa de espiritualidad de nuestros hermanos carmelitas que en todo momento han estado atentos, cercanos y disponibles a lo que pudiéramos necesitar.
- Disponer de una habitación para uso individual.
- Visitas programadas a nuestras hermanas de Úbeda y Linares que nos acogieron con los brazos abiertos.
En cuanto a la convivencia con las hermanas asistentes al curso, fue muy alegre, agradable, pudimos compartir nuestros deseos, dificultades, problemas, miedos, inquietudes y ¡cómo no! cantos, bailes, juegos, chistes…
Finalmente agradecer a las hermanas que organizaron el curso, su esfuerzo, trabajo y tiempo.
Un abrazo fuerte para todas desde Albacete,
Ana Belén del Espíritu Santo