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Crónica curso interfederal de formación inicial en Úbeda

CRÓNICA Y SÍNTESIS DEL CURSO DE FORMACIÓN INICIAL INTERFEDERAL

Casa de Espiritualidad – Úbeda, 21-26 Septiembre 2025. Profesora: Teresa Gil Muñoz

Se podría decir que la experiencia de todo curso comienza mucho antes de llegar al lugar donde se va a realizar. Y, como suele suceder, parte de esta experiencia es ver que, a veces justo antes de partir, después de planear detalles, transportes y maletas, cambian muchos de nuestros planes.

De esta manera, con los imprevistos con los que cada comunidad se encontró, el Señor se encargó de realizar por nosotras el mayor de los preparativos: alistar nuestra alma para la cita que nos esperaba en este curso y vivirlo “viniese lo que viniese”, con la confianza de que Él es más grande que cualquier expectativa que pudiéramos tener. Para comprobar al final que Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo aman.

Día primero:

El 21 de septiembre Maestras, Madres, organizadoras y formandas tomamos nuestros “listos” preparativos y partimos a Úbeda, al Museo-Casa de espiritualidad de nuestros Hermanos Carmelitas Descalzos para reunirnos nuevamente de forma presencial, después de mucho tiempo, la formación inicial de las Federaciones del Carmelo Teresiano de España.

El resto de ese día estuvo destinado para conocer el sitio e instalarnos. A eso de las 8:00 pm rezamos vísperas en la iglesia y luego de reunirnos todas, pasamos al refectorio para cenar.

“Ay, pero qué calladitas que son en este grupo” dijo una de las maestras en el comedor. Lo que no sabía, es que al finalizar la semana, una vez derretido el hielo de la timidez y entrando en confianza, el silencio en el refectorio sería algo que no iba a volver a ocurrir.

En el curso estábamos hermanas de España, México, Argentina, Colombia, Brasil, Guatemala, Costa Rica y Vietnam; mujeres de diferentes culturas, edades y tiempo de formación. Era la combinación perfecta para que en esa semana viviéramos el Carmelo como esa familia que no conoce fronteras ni lenguas, porque una sola es la patria del cielo a la que estamos llamados y uno solo el idioma del Amor con el que Dios nos habla.

Después de cenar tuvimos una sesión en el salón y nos presentamos brevemente. En total estuvimos 23 hermanas, lamentando la ausencia de las Hnas. de Antequera por razones de fuerza mayor.

La organización estuvo a cargo de la Hermana Marisol, Consejera de Formación de la Federación de Aragón-Valencia, y nos acompañaron la Hermana Inés, Presidenta de la Federación de Andalucía-Badajoz; la Hermana Viviana, Consejera de esa misma Federación y Maestra de las Hermanas del Convento de Talavera la Real; La Hermana Patricia, Priora de las Hermanas del Convento de Badajoz y la Hermana Raquel, Maestra de las Hermanas de San Fernando.

El curso fue dictado por Teresa Gil Muñoz, perteneciente a la Compañía de Santa Teresa de Jesús, Doctora en Teología, conocedora y apasionada de Santa Teresa.

Seguidamente se nos entregó el horario del próximo día y ya que muchas veníamos de largas horas de viaje, nos fuimos a descansar.

Día segundo:

Esa mañana 22 de septiembre, como el resto de mañanas, comenzamos la jornada con los laudes y un rato de oración.

Mientras cantábamos “Oh, Hermosura que excedéis” como himno de laudes, por la ventana del salón podíamos ver cómo el amanecer iba reemplazando el oscuro cielo por tonos naranjas y amarillos, iluminando la hermosura de la creación en los campos de olivos que parecían no tener límite en el horizonte.

Después de desayunar, inició “la primera sesión oficial” de este curso.

Estando todas sentaditas revisando las carpetas que se nos habían entregado, Teresa Gil nos presentó el nombre que marcaría nuestro itinerario de la semana: “Juntos andemos, Señor: seguidoras y discípulas de Jesús al estilo de Teresa hoy”.

Esto abrió un espacio de reflexión “¿Qué significa andar junto al Señor? y ¿Seguirlo con Teresa en el siglo XXI?”

Teniendo en cuenta esto, Teresa Gil nos preguntó: “Si este encuentro con Teresa de Jesús pudiera crear una novedad absoluta en mi vida como carmelita ¿cuál sería?”. Y nos invitó a escribir nuestra respuesta, recalcando la importancia de que los deseos queden registrados. Luego se proyectó una imagen de una puerta en medio de un espacio abierto, lo cual, se podría decir, es un absurdo.

Después del ejercicio que nos conectaba con nuestros deseos y la imagen de la puerta, la invitación con la que inició el curso fue: entrar juntas por este “absurdo” al lugar que ya habitamos. Reconociendo que a veces necesitamos esa “Puerta absurda” para tomar consciencia de que quizá, sin darnos cuenta y quitando toda idealización, ya estamos viviendo lo que Teresa vivía.

Y ¿qué vivía Santa Teresa?

Para conocerlo, el curso se desarrolló en una especie de mapa biográfico, que se dividió en los cuatro días que estuvimos allí. Conoceríamos a Santa Teresa como persona en desarrollo, como mujer creyente, mujer en salida y, finalmente, como Teresa fundadora.

Era como si, entrando en un bosque teresiano, se nos dieran las coordenadas para ver más allá. Y experimentar que en nuestro proceso, Teresa de Jesús puede ser más que “SANTA Teresa”, un ideal imposible de alcanzar; y comenzar a verla como nuestra compañía y acompañante de camino.

El trabajo del curso se dividió en cuatro momentos: las sesiones en el salón, ejercicios de trabajo personal, encuentros en pequeños grupos acompañados de una puesta en común y un recogimiento al final de cada jornada.

Después de esta presentación se nos dio un breve descanso para comenzar el desarrollo temático del curso. Cada sesión se inició con una dinámica para introducirnos y situarnos, dejando el ruido de fuera y prepararnos para recibir el contenido preparado.

En esta ocasión escuchamos la canción -Despiértame- del grupo IXCIS y Teresa Gil nos invitó a despertar, a pedir el deseo de ser hijas de Teresa de Jesús para vivir, despiertas, el carisma teresiano.

El contenido que trabajamos ese día consistió en los comienzos de Santa Teresa. Su contexto histórico, su infancia, su entorno familiar, hitos de su desarrollo y los principios de su vocación.

Pero esta mirada “biográfica” iba a estar acompañada de una mirada de relectura: aprender a abrir nuestro foco y descubrir, más allá de los datos e incluso más allá de lo que la misma Teresa de Jesús escribió, todo un compendio de acontecimientos humanos que marcarían el nacimiento, crecimiento, maduración y purificación de su relación con Dios.

Y descubrir que, efectivamente Dios inspira, pero también lo hace desde nuestra humanidad. Y desde esta perspectiva ver cómo Dios poco a poco fue transformando aquel temor servil de los inicios de Santa Teresa en Amor. Y este Amor vivido como un trato de Amistad.

El refectorio fue el espacio perfecto para conocernos un poco más. Compartiendo en distintas mesas pudimos saber más de nuestras historias y experiencias, además de compartir risas y anécdotas. Ese día, por ejemplo, se vivió “una fiesta del Carmelo”. Celebramos, compartiendo una torta, el cumpleaños de la Hermana Ariana de la comunidad de San Fernando.

Y la “fiesta” no solo fue durante el tiempo en el refectorio. Recogiendo los platos y ayudando a los Padres a lavar y organizar, la comunión y el compartir se extendieron a la cocina. Entre chistes y trabajo estábamos todas juntas como si nos conociéramos desde hace mucho, rompiendo incluso las barreras del lenguaje, compartiendo con nuestras hermanas de Vietnam, Hermana Odile y Hermana Cecilia, dichos en español que rápidamente aprendieron, y ellas a su vez nos contaron varias cosas y saberes de su cultura.

Y tras reírnos tanto en la cena, esa noche en el recreo cerramos la jornada con una sesión de chistes.

Día tercero:

El 23 de septiembre conoceríamos a Santa Teresa desde su experiencia de Dios y, para hacerlo, la sesión de la mañana comenzó con un video de danza contemporánea que representaba la “mirada de la Trinidad”.

Bajo esta mirada de apertura a la experiencia del Amor de Dios recorrimos todo el proceso que Santa Teresa vivió con respecto a la oración. Los acontecimientos y etapas que marcaron el camino para que ella pudiera encontrar que detrás del silencio, en lo profundo, había un Tú que no juzga, sino que AMA.

Durante la comida nos visitó la Presidenta de la Federación Flos Carmeli, la Hermana María Elena. Nos dio un detalle a cada una y estuvo con nosotras en la tarde invitándonos a vivir este curso no solo como una experiencia de aprendizaje de contenidos y datos, sino como una formación para la vida.

“Nos unen tantas vidas del pasado y del presente” decía la canción con la que arrancamos la segunda parte del trabajo del día para invitarnos a reflexionar nuestro propio proceso en la oración. Después de hacer memoria en el tiempo personal, fuimos “enviadas de dos en dos” para compartir lo trabajado. Permitiéndonos un espacio de encuentro y comunión.

Tras rezar las vísperas y cenar, en el recreo medimos nuestra “capacidad de concentración y recogimiento”. Al ritmo de la canción -Flor del Carmelo- de los Frailes Carmelitas Descalzos de México se hizo la primera dinámica de la noche. Una secuencia de sonidos realizados con vasos plásticos, 23 vasos sonando a una sola voz. Para sorpresa de todas se logró una coordinación estupenda.

La segunda actividad consistía en recoger con los pies una tira larga de periódico sin dejar caer la botella vacía en una de las puntas. Nos dividimos en varios grupos para realizarla. En esta dinámica se nos unieron los hermanos Paco Victor y Antonio Ángel.

Día cuarto:

La mañana del 24 de septiembre, día de la Virgen de la Merced, fue distinta al resto de mañanas. No sólo porque era el Santo de nuestra Hermana Mercé del convento de Mataró. Sino porque rezamos los laudes más temprano que de costumbre, cantamos como himno “Caminemos para el cielo” y salimos con la primera luz del día al convento de la Purísima Concepción, que quedaba a pocas calles. Caminábamos juntas para vivir con nuestras Hermanas de Úbeda la Eucaristía, nuestro pedacito de Cielo aquí en la tierra.

Las Madres nos recibieron con un desayuno al aire libre. El menú: churros y mucho amor. Después de compartir parte de la mañana con ellas nos devolvimos con la barriga llena y el corazón contento.

Ese día hablamos lo importante que era aprender a vivir la propia casa, habitar la propia persona para encontrarnos con la paz, ese Tú en el interior. Teresa Gil puso el ejemplo del fondo pacificado del océano, pero para llegar ahí había primero que entrar por esa turbulencia de la superficie.

Y como el curso trataba de tomar a Santa Teresa como compañera de camino, no podía faltar su consejo de la “determinada determinación” y que esta intención última de determinarse iba en camino en configurar nuestra voluntad a la de Dios.

Pero somos humanos y a veces fallamos. Por eso, parte fundamental del desarrollo de ese día fue ver estos consejos de Teresa de Jesús, teniendo siempre presente la humanidad de Cristo; y lo importante que es reconocer nuestra propia condición humana y sentirnos necesitados de su salvación. Habitar la propia casa, aceptando lo que hay en ella, no en otra. Cultivando lo bueno y trabajando en las cosas por mejorar. Y así, con los ojos puestos en aquel que nos puede salvar, comenzar este viaje turbulento hacia el fondo del mar confiadas en la misericordia infinita de Dios.

Esa noche no rezamos las vísperas junto con los Padres en la iglesia, para terminar el día rezamos juntas en el oratorio. Rezando el salmo 26 la Hermana Marisol nos hizo la invitación de compartir en voz alta una frase o versículo de ese salmo que quisiéramos guardar en nuestro corazón. E hicimos propio el Magníficat diciendo cada una los acontecimientos de la historia por los cuales estábamos agradecidas y así proclamar con nuestras almas la grandeza del Señor.

Como este era el último curso de formación inicial de la Hermana Mariana de la Madre de Dios del convento de Badajoz antes de su profesión solemne, en medio de las Vísperas hicimos una pequeña “despedida”. Sus hermanas prepararon una entrega de símbolos en la que todas pudimos participar y acompañarla; y cerramos con una canción hecha especialmente para ella.

Y con este espíritu de agradecimiento y fraternidad vivido en las vísperas comenzamos el recreo. Esa noche estuvo llena de presentaciones y bailes en medio de risas. Salsa, sevillana, cumbia, zamba, tango y la sardana.

Día quinto:

Tras una velada de música y danza comenzó el último día del curso. Durante la mañana trabajamos el tema de Teresa Fundadora. Todas las facetas y aspectos vistos los días anteriores desembocaban en Teresa de Jesús como una mujer en salida.

La dinámica de apertura para esta reflexión fue una charla de la cantante Natalia Lafourcade, contando desde su experiencia cómo había encontrado en su interior, en el sentirse habitada, la respuesta a la misión a la que estaba llamada. Y se nos invitaba a reflexionar acerca de nuestra misión personal, para descubrir que toda vocación tiene una dimensión misionera.

Teniendo en el centro el tema de la misión, trabajamos las claves que acompañaron a Teresa de Jesús en esta etapa final como fundadora. La importancia de conectar con los principios fundamentales en la vivencia de la fe personal y comunitaria, en la contemplación y la hermandad, en el paso de la ley a la gracia.

Recordando que la misión brota de la fuente de la vida y no de ideologías pudimos ver a Santa Teresa en la humanidad más que en su proyecto, volviendo a la matriz de nuestro carisma.

Después de cerrado el temario con broche de oro nos preguntamos ¿cómo agradecerle a Teresa Gil todo lo que nos había dado en este curso? No solo el contenido teórico, sino también su tiempo y sobre todo su pasión por Santa Teresa, que alimentaba la llama que estamos formando en nuestro proceso inicial como carmelitas.

El momento para hacerlo fue la comida. Le dedicamos juntas una canción y le dimos una tarjeta con los mejores recuerdos de cada una. Abrazos y más abrazos fueron el postre de ese día.

En la tarde, junto con el Padre Antonio Ángel recorrimos el Museo de la casa y concluimos la visita en las reliquias del Santo.

En la mesa redonda de ese día Teresa Gil nos invitó a compartir lo que significó para nosotras todo lo vivido en esos días. Y así, en medio de Tesoros, perlas, montañas, caminos y estrellas, terminamos oficialmente las sesiones del curso.

A las seis partimos a Linares para celebrar la Eucaristía con las Hermanas de allí.

La acogida de las hermanas de Linares fue el broche de oro para esta semana viviendo juntas. Nos tenían preparado con las Hermanas de Úbeda un gran banquete y más de una tuvimos que volver a casa aflojando el ojal del cinturón.

Antes de despedirnos bailamos de nuevo, porque donde hay buena compañía no puede faltar el baile. La Hermana Cecilia se animó a compartirnos y enseñarnos algunos pasos y también le cantamos a la Hermana Marisol un popurrí de su México querido en agradecimiento por la organización y dedicación de este curso.

Una de las hermanas de Linares nos cantó unos hermosos versos y la Hermana Inés se unió con su voz para cerrar nuestro encuentro.

Después de despedirnos y con la prisa de los horarios, partimos nuevamente hacia Úbeda.

Día sexto:

Esa última mañana la vivimos celebrando la Eucaristía y los Laudes con los Frailes.

Luego fuimos a desayunar juntas y después de muchos abrazos, saludos y buenos deseos, Maestras, Madres, organizadoras y formandas salíamos por la puerta que días antes nos había recibido.

Ese día volvíamos a nuestras comunidades con las raíces más fuertes que nunca y el espíritu listo para seguir caminando juntas con el Señor. Y así, recorriendo de regreso largas horas de viaje, haciendo un recuento de lo vivido en esa semana podríamos descansar el día séptimo viendo que todo era bueno.

Hna. Paula. Talavera la Real (Badajoz)

25 11 10 Puzol, Hna. Paqui, Crónica convivencia.

En el marco incomparable del Desierto de las Palmas, hemos tenido la convivencia anual de la Federación del lunes 20 al viernes 24 de octubre de 2025. Participamos 14 hermanas pertenecientes a las comunidades de Altea, Alquerías, Daimiel, Puzol, Serra y Zaragoza. Y la profesora-animadora de la convivencia ha sido Teresa Gil, religiosa de la Compañía de Santa Teresa, que ya la había acompañado en dos ocasiones anteriores.

El tema de la convivencia fue “Siguiendo a Teresa en camino hacia la plenitud. Relectura compartida del Camino de perfección”. A lo largo de estas tres jornadas de la convivencia teníamos dos encuentros por la mañana y dos por la tarde.

Antes de iniciar el curso, Teresa se presentó por si había alguna que no la conocía y nos dio unas breves pinceladas del fundador de su congregación, Enrique de Ossó, profundamente enamorado de Teresa de Jesús, a la que definió como “robadora de corazones”.

En este primer día, Teresa nos entregó el material que iría desarrollando durante los tres días de la convivencia y nos invitaba a preguntarnos desde dónde habíamos sido convocadas.

El tema que iba a centrar el primer día era nuestra identidad. Para motivarnos, nos ofreció el testimonio de una artista que hablaba de sus deseos y el descubrimiento de su misión en el mundo. Teresa nos invitó a pensar sobre nuestros deseos y desde dónde los alentamos. Hizo una breve exposición sobre el camino que santa Teresa inició y que “bullía en su interior” y nos invitó a hacer una lectura personal sobre el primer capítulo de Camino de perfección, con unas indicaciones que pretendían descubrir las inquietudes que nos provocaba la lectura de este texto, que posteriormente compartimos.

En las sesiones de la tarde estuvimos escuchando las heridas del mundo en clave de identidad comunitaria, nos invitaba a fijarnos en la mirada de la Santa hacia el mundo y cómo desde esa mirada, generaba una nueva forma de vida, de oración. Teresa Gil nos ofreció tres imágenes sugerentes de las heridas de hoy: la gota y el océano, la interconexión del pensamiento sistémico y el girasol. Nos invitó a preguntarnos por las heridas que observamos en nuestro día a día. Y finalmente nos propuso la figura de Nicodemo, buscador de verdad que acude a la Fuente de agua viva, Cristo. Concluyó la sesión con un canto en clave de sinodalidad.

El segundo día tenía como objetivo cómo se realiza este sueño juntas, con la mente abierta y conectado el corazón. Así como a la Santa el Señor le inspiró deseos de realizar algo nuevo, también a otras mujeres se les han generado esos deseos y, en diálogo, son capaces de llevar adelante el proyecto. Teresa se hace cargo de lo que ha generado en otras y es capaz de salir de su zona de “confort”. Es creativa y osada en la encarnación de ese sueño. Se nos interrogaba sobre lo que vivimos, si ya no sirve y qué acentos percibíamos en este momento actual. El reto que propone Teresa Gil lo sintetizaba en lo que llamaba “credo comunitario”: Él nos juntó: la iniciativa siempre es de Dios – Él mora: asegura siempre su presencia – Él nos sustenta: constante cuidado de Dios.

Pasó, a continuación, Teresa a invitarnos a establecer relaciones fraternas de amistad, no basadas en la afectividad sino en el auténtico amor, en la igualdad, a crear comunidades teresianas como “espacios contenedores fuertes”. Nos interpeló sobre el pasado, presente y futuro de la vida religiosa, cómo armonizar esos tiempos y la clave nos la da el Santo: “Para venir a lo que no sabes, has de ir por donde no sabes…”. La importancia de pasar del Yo al nosotras y todas en Dios. Se trata de ir adquiriendo una identidad discernida en común, a semejanza de la que Jesús tuvo con sus discípulos a los que llama amigos. Y desde esa mirada de Jesús, generar una identidad nueva, una comunidad en femenino.

El tercer día estuvo centrado en la importancia de conectarse con la fuente de vida. Hicimos un ejercicio de recordar nuestros lugares, situaciones o personas que son nuestra fuente de inspiración y lo pusimos en común. Teresa nos animó a seguir el testimonio de la Santa, que pone el acento en el encuentro con Cristo, en la oración, en esa respiración en el Espíritu. Vimos las dificultades de la Santa y nos preguntamos cuáles son las nuestras. Tenemos un centro unificador que es el corazón, ahí en ese interior, donde “no estamos huecas”, es donde se nos comunica Dios. Teresa nos invitó a disponernos con libertad para “entrar dentro”. Y esa experiencia nos hará ir creciendo en libertad y en verdad. La importancia de la libertad, “no andar encogidas ni apretadas”, sino que “cuanto más santas, más conversables”. Reflexionamos sobre la experiencia del amor y del temor en la Santa, “amor que nos hará apresurar los pasos, el temor nos hará ir mirando adonde ponemos los pies para no caer”. En esta última sesión Teresa nos invitó a leer el capítulo 10 de Camino de perfección, con una guía que nos facilita. Y a dedicar un tiempo al “Reloj vital” que nos dará a conocer nuestra capacidad de entrega.

Nuestro último encuentro fue un compartir fraterno, en el que cada una expresó con libertad su experiencia de la convivencia, que para todas fue enriquecedora, hasta el punto de que alguna hermana, que en principio no había pensado asistir, expresó su contento por haber participado. Los encuentros fraternos siempre nos ofrecen la oportunidad de conocer hermanas de otras comunidades y supone un regalo para todas.

La pedagogía que nos propuso Teresa ha sido variada y muy interesante, pasando por sus exposiciones hasta el trabajo personal, el compartir en pequeño grupo y en pareja, de manera que nos permitió profundizar en todos los temas que nos fue señalando, sobre todo el Camino de perfección pero también otros textos sugerentes como Fratelli tutti del Papa Francisco, y textos de otros autores que resultaban interpelantes.

Las imágenes inspiradoras que fue mostrando en la exposición de los temas también han sido enriquecedoras: el iceberg para señalar la experiencia de la Santa de ir pasando de lo más superficial a lo profundo, las escenas de la película “De dioses y hombres”, canciones y testimonios, etc.

Teresa Gil, como buena pedagoga que es, siempre invita, alienta, propone, sugiere… Cercana a cada una de nosotras compartió comidas, liturgia, Eucaristías y hemos quedado todas encantadas de su buen hacer, de su sencillez y acogida, de su sabiduría teresiana que contagiaba y traslucía en todo momento.

La convivencia se nutrió no solo de los encuentros con Teresa en el aula, sino que también hemos disfrutado de los tiempos en el comedor, en las recreaciones, en los paseos y con los hermanos que tuvieron el detalle de compartir la cena del último día con nosotras y nos mostraron su casa y el Museo del Desierto. Nos sentimos muy acogidas por ellos y, como siempre, experimentamos que estábamos en nuestra casa.

En síntesis, cabe decir que fueron unos días vividos al abrigo de santa Teresa, que nos ha infundido de nuevo esos grandes deseos de seguir caminando “de bien en mejor”.

Hna Paqui (Puzol)

25 11 03 Altea, Hna. Mª Carmen, Bodas de Plata

Mis queridas hermanas:

Unas letras, antes de que pase más tiempo, para compartiros la celebración de mis bodas de plata de profesión.

Si tuviera que definir todo lo que aconteció y cómo me afectó, lo resumiría en la palabra agradecimiento. Cuando se acercaba la fecha me propuse vivir ese espacio de tiempo en esta actitud, fue una moción interior que secundé con alegría. Sí, agradecimiento porque el Señor me permitió llegar a celebrar esta fecha, en la comunidad de Altea y rodeada de un montón de gente querida. Comprobé que, cuando uno pone todo en manos de Dios, todo sale perfecto.

El “itinerario celebrativo” comenzó con unos días de retiro en los que se me “prohibió” salir de mi celda, días que yo, muy gustosamente, aproveché para prepárame física y espiritualmente para la celebración, sobre todo, recordé mis inicios vocacionales y lo hice con agradecimiento y alegría, recordé a mis hermanas de Loeches y, sobre todo, a mis padres, a quienes tanto les costó dejarme ir.

Un matrimonio: Maricarmen y Carlos, a los que quiero como hermanos, vinieron desde Burgos una semana antes para ayudar con lo que hiciese falta, mi director espiritual llegó, desde Madrid, el jueves y, también desde Madrid y Valladolid, llegaron una de mis hermanas, mi sobrina y mis primas,…

El viernes por la tarde las hermanas me sorprendieron con unas emotivas vísperas, con preces, recuerdos,… y mis lágrimas, que ya hicieron acto de presencia para no abandonarme hasta el día después de la celebración.

El día de boda comenzó, ¡cómo no! con una canción a la puerta de mi celda, la cual estaba adornada con guirnaldas de flores y tules, los laudes preparados por dos personas muy especiales: mi compañera de noviciado, Benedicta, que pertenece a nuestro Carmelo de Salamanca y una amiga a la que estoy muy unida: Pepa, que vino desde Guadalajara para compartir conmigo esta fecha.

La ceremonia propiamente dicha fue hermosa, cada detalle me hablaba: las flores, mi lema de profesión: “Juntos andemos Señor”, puesto en la pared, detrás del altar… y, sobre todo, la Palabra de Dios, elegida por mi director espiritual… ¡Quisiera tener palabras para expresar el sentimiento que me embargó durante toda la celebración!: lo más aproximado que puedo decir fue que me sentí abrazada, por Dios, por las hermanas, por los presentes y, por los ausentes: mis padres y mi hermano que Dios tenga en su Gloria.

Quisiera compartir muchos detalles de la celebración, pero pasé ésta como en una nube, solamente un par de detalles: desde el canto de entrada, ya estaba con las emociones a flor de piel, supe que las lágrimas me iban a jugar una mala pasada… ¡y vaya si lo hicieron…! La homilía me la pasé conteniéndome, mi director fue el que no se pudo contener y en un par de ocasiones tuvo que parar porque se emocionaba, pero llegada la renovación de los votos, no pude más y no sé si la gente me entendió lo que decía entre sollozo y sollozo. Sea como fuere, fue un momento de los que dejan huella en el corazón, en el alma…, en la vida. Dios quiera seguir bendiciéndome con Su fidelidad y sosteniéndome con Su fuerza, yo intentaré hacer eso “poco que está en mi”.

No me quiero despedir sin agradeceros vuestra presencia, sentí vuestra oración y me gocé con los detalles que me mandasteis… ¡Dios os lo pague!, sobre todo vuestras oraciones, las cuales sentí fuertemente. Seguid pidiendo por mi, para que sea esa carmelita que la Santa quería.

Un abrazo lleno de cariño y agradecimiento.

María del Carmen de la Eucaristía

Carmelo del Sagrado Corazón de Jesús

Altea

24 06 27, Altea, Clara Pilar, Una tarde en el Carmelo de Serra

…el domingo se reunían las hermanas del consejo en Serra para «volar» el lunes, desde Valencia, y participar en la reunión de los consejos de las cinco federaciones, en Loyola.

Bueno eso nos lo contarán ellas cuando regresen.

Pero a Rosa se le ocurrió invitar a merendar a otras hermanas, de las comunidades que íbamos a llevar a las consejeras hasta el magnífico paraje de Serra…

Y resultó un bonito encuentro entre hermanas de cuatro de nuestras comunidades; informal, sí claro, pero en el que se «levantó acta» de que hay que seguir encontrándonos cuando acontezca «la más pequeña oportunidad» o la busquemos, que eso también es posible…

Para mí supuso conocer a hermanas de la federación y de reencontrarme con otras, que hacía ya mucho tiempo que no nos veíamos.

Gracias a Rosa, por su «genial idea»; a la comunidad, que nos preparó tan rica merienda; y a todas las que pudieron viajar…, y después han compartido con otras hermanas y comunidades.

Un abrazo,

24 05 31 Zaragoza, Hna Teresa Margarita, Una fecha para recordar y agradecer: 28 de Mayo de 1624

            A nuestras queridas hermanas de la Federación:

            Ayer celebramos un día grande de Acción de Gracias al Señor por los cuatro siglos de vida de la comunidad de Santa Teresa.

Nuestras fundadoras venidas del convento de Santa Ana de Tarazona supieron poner sólidos fundamentos, para que nosotras, las ocho hermanas supervivientes cerráramos una bonita y fecunda historia de la comunidad. Y aunque digo, “cerráramos”, la comunidad no se ha roto, se ha trasladado, ya que todas juntas formamos hoy esta comunidad de San José y Santa Teresa.

            Nuestro fundador, Diego Fecet, buen cristiano, notario de Zaragoza, muy adinerado y gran limosnero, por un favor recibido de la Santa Madre, cuya reliquia llevaba siempre con él, regalo de la madre priora de este monasterio de San José, quiso en agradecimiento fundar otro monasterio dedicado a la Santa Madre. Por eso la comunidad de Santa Teresa está ligada desde hace cuatro siglos a la comunidad de San José, el deseo del Diego Fecet era que las fundadoras del nuevo convento salieran de aquí, la priora, Madre Feliciana y dos hermanas más. Por los avatares de la historia no pudo ser. Hemos vuelto donde nacimos, en San José, donde una fusión ha unido a las dos comunidades.

¿Cómo lo celebramos? Con un sincero agradecimiento a la hermana Dominica y a todas las hermanas. No esperábamos un día tan festivo, alegre, todas muy contentas de participar en nuestra fiesta.

            En la “despertada” o diana, las hermanas que madrugamos, cantamos lo que cantábamos para despertar nosotras el día de la Santa Madre, fue una sorpresa.

            La Eucaristía la celebró nuestro antiguo capellán, D. Ángel. La Misa votiva de la Santa Madre, los cantos todos teresianos. La sacristana, hna. Rocío, puso todo lo mejor que trajimos para una celebración de fiesta. Hna. Magdalena, con seguridad y buena voz leyó las preces. Una auténtica Acción de Gracias por todo lo que el Señor ha hecho con nosotras.

            Después, ¡vaya desayuno! Chocolate con churros, jamón y café con leche, amenizado como suele pasar hablando con alegría todas a la vez.

            El menú de solemnidad, ¡cómo trabajaron las hermanas!, merecieron un aplauso. Pero antes…el aperitivo. Las hermanas Mª Isabel, Rocío y María, vestidas de época, nos recordaron los inicios de la fundación. Entre risas y aplausos diálogo de Diego Fecet con la Madre Feliciana, y la primera aspirante a la comunidad. Lástima de foto… no caímos en ello. El guión por Mª Isabel con su buena memoria nos trasladó al siglo XVII. Ella, Isabel era la joven que quería entrar. Rocío, Don Diego, como un apuesto caballero, y María, con toca y velo bien recios representaba a la Madre Feliciana.

            Como veis la fiesta completa, con merienda y helado. Nos mostraron todas un gran cariño al recordar esta fecha. Queremos repetir a las hermanas nuestro agradecimiento.

            Dejamos ya el siglo XVII. Estamos en el 2024. Nuestra fusión se va poco a poco consolidando con el esfuerzo de todas. Va naciendo la confianza, al conocernos un poco más, muriendo también un poco más a nosotras mismas para el bien de la única comunidad de San José y Santa Teresa.

            Ahora le toca vivir el sacrificio a Godelleta. Tened ánimo. Encontraréis, como nosotras, hermanas para seguir viviendo nuestra entrega y nuestro carisma. Dejamos la “casa”, ayer nos lo decía el Evangelio, pero la recompensa es segura.

Recibid el cariño de vuestras hermanas. Un abrazo fuerte y seguid acompañándonos con vuestra oración.        

24 05 18 ZARAGOZA, Hna Dominica, Crónica.

Queridas hermanas de la Federación:

Hace mucho tiempo que quería compartir con vosotras y hacernos presentes en nuestra nueva andadura como monasterio de S. José y Sta. Teresa desde agosto de 2022.

Ya conocéis un poco como llegamos a esta fusión por alguna pequeña crónica que os hemos enviado; pero ahora retomamos la comunicación y os compartimos como vamos viviendo esta nueva etapa de la comunidad.

Sabemos que nos acompañáis en en nuestro camino y oráis por nosotras.

La oración es siempre fecunda cuando nace del amor entre hermanas que viven la misma vocación y caminan hacia una misma meta ¡GRACIAS!

La vida sigue y es ahí donde se va fraguando nuestro caminar y nuestra llamada a ser tales como nos quería la Sta. Madre. Es en todos los acontecimientos vividos en fe la confianza en el Señor que nos acompaña siempre, donde podemos agradecer su llamada y responder con nuestro sí a su seguimiento en cada acontecer de cada día.

El tiempo “vuela “y es así. Ya llevamos desde agosto del 22 a hasta ahora, haciendo una fusión de corazones y de esperanzas. El primer año se pasó conociendo la casa, amoldando horarios y otras cosas. Ahora en este segundo año nos vamos conociendo y entrando más profundamente en la “Espesura” de la fraternidad y comunión de corazones. Así es como queremos responder al deseo ultimo de Jesús “Padre que sean UNO, como Nosotros somos UNO, para que el mundo crea.”

Cuanto vivimos y hacemos, repercute en nuestro entorno cercano y también en la iglesia y el mundo; esa mirada de fe, nos alienta y fortalece cada día, sabiendo bien por experiencia “Que, sin Mí, no podéis hacer nada”.

Ahora os contamos acontecimientos vividos estos casi dos años y que hace que nuestra vida -aparte del trabajo interior y de fraternidad, sea muy movida, sin peligro de aburrimiento.

Damos gracias a Señor por el cariño y atención de nuestro obispo y Pastor D. Carlos Escribano, que desde el principio nos alentó y animó con su palabra a vivir este acontecimiento desde una fe viva y agradecida como un don, una gracia, una llamada para cada una y la comunidad a ser para la Diócesis y la Iglesia presencia viva de oración contemplativa, de comunión y testimonio.

Varias veces ha venido a celebrar con nosotras la Eucaristía en solemnidades como S. José y S. teresa…  y a compartir luego con la comunidad en sencillez y confianza.

La ultima visita fue en marzo pasado. Nos recuerda siempre lo mismo:  No perder el frescor de la primera llamada a ser una comunidad y dar ese testimonio … pero esta vez, nos animó a hacer un tiempo de discernimiento del camino recorrido, para retomar el futuro con más ánimo y esperanza. Pues como nos dijo” Después de un tiempo hay la tentación de volver los ojos a las cebollas y pepinos de Egipto, perdiendo la fuerza de la primera gracia, de la llamada – respuesta, y ver la vida desde las situaciones que nos van surgiendo y que nos pueden quitar la alegría del primer impulso de las gracias recibidas.”

Animadas por este deseo, hicimos en esta Pascua 3 días de encuentro comunitario de oración y compartiendo algunas preguntas sobre como habíamos vivido el proceso de la fusión, personal y comunitariamente y que debemos mejorar, o aportar cada una para seguir esta llamada y dar mejor fruto.

Ha sido muy enriquecedor y damos gracias a Dios por estos 3 días de “Conversación en el Espíritu» que nos han enriquecido a todas; Nos hemos conocido mejor, y nos ha animado a ir “de bien en mejor» en nuestro camino como comunidad de hermanas de S. José y S. Teresa.  Terminamos con un merienda- cena allí mismo donde teníamos los encuentros alrededor de la misma mesa. Un momento lleno de alegría, y de fraternidad.

Hemos sentido el paso del Señor. Ha sido nuestra Pascua y ahora queremos mantenerlo vivo cada día con la ayuda del Espíritu Santo.

Esto en cuanto a lo más principal y que da sentido a todo lo demás.

Luego vienen los acontecimientos de esta vida terrena y que no podemos ignorar, porque es ahí donde se fragua la vedad de nuestra entrega.

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Los primero y más bonito, son tantas fiestas de cumpleaños, de solemnidades, de acontecimientos… Y de lo que damos muchas gracias al Señor, es que podemos estar todas juntas; las hermanas, aunque con algunas limitaciones, acuden a todo, tanto al coro, trabajo y demás actos de comunidad. El ultimo acontecimiento más grande ha sido las bodas de oro de nuestra hermana M.ª Raquel, que las celebramos por todo lo alto el segundo domingo de Pascua, Domingo de la Divina Misericordia. Todo fue una sorpresa para ella. Quiso celebrarlas en intimidad en su fecha del 3 de marzo; ya no esperaba nada más, y he ahí desde sospesa tras sorpresa, va viviendo este acontecimiento con la alegría y acción de gracias que es lo personal de ella.

La Eucaristía con amigos de la comunidad y fieles de todos los domingos… fiesta de comunidad… y regalos, muchos regalos de la federación y de los amigos del monasterio. Ha sido un gozo muy grande para ella y para todas y damos gracias con ella a Jesús y a todos los que habéis contribuido. ¡GRACIAS!

Otro acontecimiento un poco mas ruidoso y largo, ha sido las obras de la Avda. Cataluña. 14 meses de polvo, excavadoras, tractores y embotellamientos- pues no se cortó la circulación, sino que hicieron una vía y luego la otra.

Nuestra acera era la más afectada por las obras, pue colocaban por allí los suministros de agua, desagües y todo lo demás y teníamos que vigilar que no nos hicieran perjuicio en el monasterio. Las excavadoras nos estropearon la tapia, nos dejaron varias veces días enteros incomunicadas; los suministros, correo, visitas. Toda una odisea que había que solucionar en cada momento lo mejor que podíamos, procurando no perder la paz ¡y la vigilancia!

Como nota mas curiosa, fue cuando unos de los primeros días de la obra, al comienzo de la Eucaristía (8,30) comenzó un ruido enorme y a temblar toda la iglesia, especialmente el torreón del Presbiterio. Las personas allí reunidas, salieron corriendo a la calle, creyendo se caía todo… ¿Que había PASADO? Pues que empezó una excavadora enorme a trabajar allí mismo para hacer la zanja … luego los demás días pedimos y lo hicieron, de empezar después de la Misa. Como la tapia se estropeó, grandes fueron los tramites que hubo que hacer para que nos lo pagara el ayuntamiento… Cuando entraban a ver los desperfectos, se quedabas maravillados de ese espacio verde de paz y tranquilidad en el convento…y decía el jefe de obras que se convirtió en nuestro mejor amigo y aliado: “Aquí me venía yo a vivir un año entero…”

Pero gracias a Dios, salimos de todo, y el 2 de febrero pasado, vino la alcaldesa a inaugurar las Avda., Cataluña que ha quedado muy hermosa, con amplias aceras, sus jardincitos, bancos y farolas y el conventito favorecido, como un remanso de paz en medio de la ciudad, con el autobús a la puerta; como pusimos mucha arboleda previendo el futuro, queda muy recogido y con muchos sitios para estar y gozar de nuestro espacio exterior. Hermanas todo llega – aunque cuesta sus trabajos -y no digamos de gestiones administrativas…

Así que con estos y otros asuntos que tenemos pendientes, vamos caminando con la ayuda del Señor que nos acompaña siempre. “La queja” es que no hay tiempo para más … pero como dice el Santo Padre “Donde no hay amor, ponga amor y sacará amor.”

Pero lo principal, es no perder la paz y la confianza y mantener vivo el Proyecto común de la oración, fraternidad, formación, liturgia, etc.; lo demás se ira solucionando “por añadidura” haciendo eso poquito que está en cada una con la ayuda de Jesús.

Bueno queridas hermanas, ya os he compartido nuestra etapa pasada y nuestro camino a seguir. Confiamos en vuestra oración y seguimos juntas como federación en el momento que nos toca vivir apoyadas en El y en la Madre del Carmelo que con su Si alegre y generoso es siempre nuesto modelo y nuestro aliento en todo.

A las que habéis vivido estas situaciones de fusión … y las que estáis ahora en ello, os tenemos muy presentes y os decimos: Hermanas como decía S. Teresita :” Poco a poco, se puede mucho”. El esta siempre con nosotras y si no apartamos los ojos de Él, se nos hará todo poco. Ella nos quería valientes y entregadas por el bien la Iglesia.  La Santa Madre nos anima y nos muestra el camino. Buena Madre tenemos, que supo de andares, de negocios, de dificultades, pero con determinada determinación, siguió adelante siempre y nosotras sus hijas e hijos, somos el fruto de todos sus afanes.

Que el momento que estamos viviendo como Orden en la renovación de las constituciones, nos haga ahondar en lo esencial, caminar con determinación hasta llegar a la Fuente Interior del alma donde se encuentra TODO, Y se posee AL TODO.

Que el Espíritu Santo nos conceda los Dones que más necesitamos cada una y cada comunidad, para responder a la voluntad del Padre. Amen

CAMINEMOS, CAMINEMOS PARA EL CIELO…

       -San José y Santa Teresa- Zaragoza-

24 05 13 GODELLETA, Hna Juliana, Crónica encuentro interfederal de jóvenes carmelitas descalzas

Del 6 al 10 de mayo en el CITeS, ha tenido lugar un encuentro interfederal de jóvenes carmelitas descalzas.

Setenta carmelitas descalzas jóvenes procedentes de diversas comunidades de España, han dedicado esos días a orar y dialogar la realidad personal, comunitaria y de la Orden: los problemas, desafíos y esperanzas de nuestra vida hoy, motivadas y acompañadas por el P. Miguel Márquez, General de la Orden.

Dos motivaciones por la mañana a cargo del P. Miguel, disponían para el trabajo de la tarde: un breve espacio de reflexión personal, un diálogo en el Espíritu en pequeños grupos («espíritu de Nemi»), y finalmente una puesta en común a modo de síntesis de lo compartido.

Esta dinámica y la buena disposición de las hermanas, han propiciado un ambiente de mucha cercanía y confianza, que ha hecho posible la apertura a un diálogo sincero, profundo y con mucha humanidad. Se han puesto de manifiesto realidades comunitarias con mucha vida, donde se cuida la fraternidad, el diálogo comunitario y el cuidado de cada hermana; y también realidades comunitarias donde esto supone todavía un gran desafío que no se puede afrontar desde la soledad.

Como respuesta ha surgido el deseo comprometido de acompañamiento y apoyo recíproco, y la voluntad de encontrar los medios y caminos más adecuados para seguir cultivando lo que ha surgido estos días y cómo vivirlo en comunión con las hermanas mayores.

Otro momento significativo del encuentro fue una visita común al Monasterio de San José de Ávila donde se propició un intenso momento de oración en la Capilla primitiva, lugar que dio a luz la primera comunidad teresiana; y una vista a la Casa Natal de la Santa, donde invitadas por los hermanos, se hizo visita del Museo, de la Capilla de la Santa, y se compartió el rezo de Vísperas. La última noche hubo lugar para compartir en la explanada del CITeS una recreación muy festiva, al mejor estilo teresiano.

23 08 15, Castellón-Villar, El Señor ha estado grande con nosotras y estamos alegres

Muy queridas hermanas de la Federación:

Hace ya tiempo que queríamos compartir con vosotras algo de lo que estamos viviendo, en agradecimiento a todas vuestras muestras de cariño y de interés por nosotras en este proceso de fusión. Os agradecemos muchísimo vuestra oración.

Somos conscientes de estar viviendo un tiempo de gracia. El otro día en recreación nos asombrábamos por el modo como se han ido dando todas las cosas. Parece increíble que en tan poco tiempo se esté resolviendo todo, y sobre todo, ese sentir la cercanía y la confianza en el trato mutuo. De unas y de otras nace expresar gratitud a Dios por los signos que percibimos de su presencia y su cercanía, en medio de una situación que humanamente no es fácil.

Castellón: En un momento en que veíamos que ya nuestras fuerzas eran pocas y antes de reaccionar para ver qué teníamos que hacer, nos llega el ofrecimiento de unas hermanas que se muestran dispuestas a acogernos. Nos parecía que era de Dios. Muy pronto, antes del 19 de marzo, solemnidad de San José, titular de nuestro monasterio y auxilio nuestro en nuestras necesidades, la comunidad nos reunimos en capítulo y por unanimidad aceptamos la oferta que nos habían hecho las hermanas de Villar del Arzobispo. El 22 de marzo vinieron por primera vez a visitarnos. Poco después nosotras les devolvíamos la visita.

Al principio lloramos, pero después vimos que así no ganábamos nada, y nos pusimos manos a la obra con la mejor disposición.

Cuatro meses después, el 26 de julio, todas juntas, acompañadas por nuestro capellán, Sebas, viajamos a nuestra nueva casa.

Aún nos estamos acomodando, colocando nuestras cosas, y abriéndonos a la nueva realidad en la que estamos, pero estamos muy agradecidas a Dios por la acogida atenta de nuestras hermanas.

Villar: Con motivo del fallecimiento de la Hna M.ª Ángeles, nuestra Priora, Hna Carmen Teresa, estuvo conversando con nuestras hermanas de Castellón. Quedó muy conmovida por lo que estaban viviendo, con la enfermedad de las Hnas M.ª Soledad y Ana María. En recreo comentó que podíamos ofrecernos para acoger a algunas de ellas. La comunidad expresamos que en este momento estábamos en condiciones de acogerlas a todas. Ella hizo llegar a Hna Mª Soledad nuestro ofrecimiento de acogerlas, si ellas querían.

Nuestra sorpresa fue una pronta llamada suya diciéndonos que se acababan de reunir en capítulo y que aceptaban nuestra invitación. Nos pusimos a trabajar a buen ritmo para acomodar la casa lo mejor posible. Ponernos en función de acogerlas nos ha hecho mucho bien.

Sentimos que ellas son un regalo para nosotras. Podemos disfrutar de la riqueza espiritual que han ido adquiriendo a lo largo de los años. Es muy bonito ver gestos que te hablan muy claro de Dios. Es como si se hubieran puesto de acuerdo para facilitarnos las cosas: gratitud, reconocimiento, disculpa, gestos de cercanía… ¡Es una bendición!

Hemos vivido algunos momentos de celebración por el nacimiento de esta nueva comunidad con el canto, con la danza…

Fue muy sencillo, pero bonito, el gesto de entronización de la emblemática imagen de San José de la comunidad de Castellón, que ahora ocupa un lugar preferente en nuestro coro. Y fue muy simpática la “transfiguración” de nuestras nuevas hermanas que, el día de la Transfiguración del Señor estrenaron su velo. Ellas pidieron hacer el cambio desde su voluntad de que efectivamente seamos una sola comunidad.

En ese camino estamos. Agradecemos muchísimo a Gema su interés y su cercanía en todo el proceso, y seguimos agradeciendo vuestra oración y vuestro apoyo. Sentimos con fuerza que lo que estamos viviendo es un don de Dios y queremos estar disponibles para que Él pueda seguir escribiendo historia de salvación con nuestra vidas.

Un abrazo grande de vuestras hermanas de Castellón y de Villar, todas juntas ahora en Villar.

23 07 28 ALQUERÍAS, Hna Mª Rosa, Crónica de las Bodas de Oro

Este año, la solemnidad de nuestra Madre, la Virgen del Carmen, ha sido especial para mí. Todo el Carmelo hemos celebrado su fiesta en comunión y con gozosa alegría; pero nuestra comunidad además, el 50 Aniversario de mi Profesión.

El día lo comenzamos cantando a la Virgen procesionalmente y haciendo tres paradas en distintos lugares del convento. Después tuvimos Laudes cantados y la oración.

La eucaristía, a las 12,00 h, la presidió nuestro Sr. Obispo, D. Casimiro, y concelebraron otro Obispo Operario jubilado con los sacerdotes de la Residencia Mosén Sol, el párroco de Alquerías, nuestro capellán y un padre carmelita (P. Vicente Martínez Blat), que representó para mí a todo el Carmelo.

La iglesia, llena de fieles y el coro de Alquerías que lo cantó todo. Yo renové mi Profesión junto al altar y de corazón y más consciente que el primer 16 de julio de 1973. Coincide que fue también el Centenario de Sta. Teresita del Niño Jesús, y ahora conmemoramos los 150 años de su nacimiento, que está siendo para mí una experiencia muy emotiva. Con ella hice un día de retiro antes de la celebración.

En la eucaristía hubo ofrendas, las llevé junto a mis dos sobrinos nietos, Daniela y Mario. Al final de la misa di las gracias a todos brevemente, pero no me esperaba que se acercara al presbiterio el Alcalde de Alquerías, recién elegido, muy joven, para entregarme un obsequio de cerámica y dedicarme unas palabras que impactaron a los asistentes por su contenido cristiano. Él se invitó a la fiesta y también se quedó a comer.

Comieron dentro, en el claustro: a un lado los obispos, el clero y las monjas, y en el otro lado, la familia y amigos de la comunidad. Curiosamente, el alcalde nos cantó una jota, y un joven de Alquerías, que es tenor profesional, también cantó una canción: “La roca fría del Calvario” de La Dolorosa, muy sentida.

Todos lo pasamos bien. Mi familia con el paso del tiempo se ha hecho más corta pero aún tengo en el pueblo un tío con 91 años que quiso venir y después de muchos años sin vernos, ha sido una gran alegría volvernos a encontrar.

Termino ya dando gracias a mis hermanas de comunidad y sobre todo a Dios que tanto me ha regalado en la vida y me sigue dando, antes y después de mi consagración. “SU MISERICORDIA ES ETERNA”

Rezad por mí, para que con su ayuda, yo sea igual de generosa con EL

Os agradezco a todas las Comunidades vuestros regalos, todos fabulosos.

En la foto “exposición”, os tengo muy presentes. ¡GRACIAS!

23 06 09 Alquerías. Un momento histórico

Hnas Mª Rosa y Juana Mª (Alquerías) con Hna Teresita (Castellón)

Queridas hermanas de la Federación, así creemos que fue el encuentro con nuestras hermanas de Castellón el día 3 de junio, coincidiendo con la reunión que todos los años tenemos las Contemplativas de la Diócesis con el Sr. Obispo. Siempre es una jornada gozosa y de comunión, pero este año ha sido especial, y no sólo para nosotras, sino para todas las demás que, de los otros Monasterios de la Diócesis de Segorbe-Castellón, nos congregamos.

Este año tuvo lugar en la Basílica de la Virgen de Lidón de Castellón, pues se ha comenzado un Año Jubilar con motivo de los 100 años de su Coronación.

La primera alegría fue darnos un abrazo todas a la llegada. Nos alegró mucho ver a las hermanas Ana María y Fuencisla. Celebramos la Misa, seguimos el programa del día y formaba parte de él visitar el Monasterio de nuestras hermanas al final, pues se halla muy cerquita de la Basílica. De hecho, fuimos andando. Nos invitaron con todo cariño y nos compartieron su experiencia de cierre del convento. Fue una gran sorpresa para todas, (nosotras lo sabíamos días antes), y también motivo de mucha edificación por la entereza y naturalidad con que lo compartieron y el agradecimiento hacia el convento que las acoge. Fue un momento entrañable del que compartimos alguna foto.

No hemos podido hacerlo antes, y no queríamos que perdiera frescura. Y es que ha habido otro acontecimiento en nuestra comunidad y es la visita de la imagen de la Virgen de Radio María que peregrina por toda España. Compartimos alguna foto. Llegó el 5 después de Vísperas, pasó el 6 y el día 7 después de la Eucaristía nos dejaba. Deseamos que siga llevando calor y amor donde sea trasladada y que tenga muchos frutos espirituales este itinerario.

Os enviamos un gran abrazo y llevamos en la oración sobre todo a nuestras hermanas de Castellón. También a las de Villar. Nos costará olvidar la merienda que nos ofrecieron, el agua de limón, las pastas y el abrazo que les dimos.

Les deseamos lo mejor y permanecemos unidas en la oración.

Gracias, hermanas. Ha sido y es todo un testimonio.

Vuestras hermanas de Alquerías del Niño Perdido